martes, septiembre 05, 2006

La Rabia Interior...

La luz se filtraba tenue entre los arboles del denso bosque khardio... Orsus se mantenia erguido en el limite... Delante de el una llanura cubierta de nieve virgen y al final de esta... Un campamento de invasores cygnaritas... El frio aire traia el aroma de la madera quemada de los fuegos del campamento... Y de tarde en tarde leves rumores inconexos de las conversaciones de los soldados alli apostados...
El warcaster conocido como el Carnicero de Khador se giro y volvio con paso determinado hasta donde se apostaban sus hombres. Una escuadra de Saqueadores Funestos... Con sus enormes espadas encadenadas a sus manos y los putrefactos trofeos de guerra en forma de cabeza seccionadas a enemigos en batallas anteriores atadas a sus cinturas... Las caras cubiertas por mascaras de hierro forjado... Y en el otro lado del pequeño campamento una unidad de Hacedores de Viuda junto a un Cazador de Hombres y dos Siervos de Guerra pesados... Un Jugernaut y un Kodiak...

Orsus se paro frente a ellos y les miro con rabia contenida... Aun no era el momento... Aun no...
- Invasores a dos kilometros al sur... Ya han mancillado la madre patria con su presencia... No permitiremos que su aliento siga envenenando nuestro aire...
No quiero prisioneros!!!.- Golpeo el suelo con el mango de su hacha de combate y un resorte se activo en el cortex de los siervos de guerra... Los Saqueadores se alzaron con inusitada velocidad al sentir la proximidad de la batalla... Los francotiradores desaparecieron entre la arboleda y el Cazador de Hombre entrechoco el filo de sus hachas antes de salir en direccion sur rodeando la llanura...

El Carnicero encabezaba el grueso de las tropas... La guardia del campamento cygnar no tuvo mucho tiempo para reaccionar... El frio de la noche invernal habia hecho mella en ellos y les costo asimilar la envergadura de lo que se les avecinaba hasta que fue demasiado tarde...
Cuando uno de ellos se levanto de su puesto para dar la voz de alarma... Cayo fulminado por el certeo disparo de un Hacedor de Viudas apostado a mas de 600 mts... El otro guardia no sabia que le habia pasado a su compañero cuando el Cazador de Hombre cayo sobre el... Fulminandolo con certeros golpes que lo decapitaron en una fraccion de segundo... Orsus levanto el hacha y profirio un grito de Guerra que fue secundado por la escuadra de aquellos asesinos sin escrupulos al servicio del ejercito Khardio... Entraron en el campamento chillando y gritando con voces que recordaban mas a una bestia que a un hombre...

Los soldados Cygnaritas intentaron defender la posicion en vano...
La furia del comandante khardio era contagiosa... No podia refrenar la rabia y la ira que le quemaba por dentro... Cada golpe que asestaba era como transmitir parte de su dolor al soldado que segundos despues caia muerto o agoinzante a sus pies... Asi mitigaba las heridas de su alma por un pasado que solo el conocia... Descargandola en cada golpe... En cada tajo que desgarraba la carne... Hendia armaduras y fracturaba huesos...
La roja sangre le salpicaba su cara... Era caliente al primer contacto pero se enfriaba como la lagrima que se desliza por la mejilla... Que arde cuando brota del lagrimal y es fria agua salada al llegar a los labios...
En cuestion de minutos los gritos dieron paso a los lamentos... Y poco despues al silencio sepulcral... Los Saqueadores se movian entre los cadaveres buscando nuevos trofeos con los que adornar su vestimenta... Orsus vio por el rabillo del ojo como los Hacedores de Viudas y el Cazador se retiraban hacia el campamento sin hacer ruido ni dejar rastro de su presencia en el bosque...
Volvio la mirada a la masacre que tenia a sus pies... La nieve ya no era blanca ni virgen... Ahora era roja carmesi y despedia el vapor del calor que se apagaba en los cuerpos de los caidos... Escucho el siseo de la caldera y los compresores que hacian moverse al Jugernaut y al Kodiak... Se volvio para ver los daños ocasionados por la batalla... Nada... A simple vista algun arañazo en el blindaje exterior por alguna bala perdia... En el arma del Siervo de Guerra se empezaba a coagular la sangre de sus victimas... Aquella imagen le trajo recuerdos dolorosos de un pasado que creia olvidado y la rabia y la ira volvio a arder con nueva fuerza en su interior...

- Quemad el campamento!!... Que no quede nada!!! Solo cenizas y cuerpos carbonizados que no puedan devolver a sus viudas o madres!!!... Que el fuego arrase con lo que queda de ellos y el humo sirva de aviso a los Sureños Cignaritas!!!... Nos marchamos...

Comenzo a caminar de vuelta al bosque a traves de la llanura sin volver la mirada atras y dejando que el frio viento de invierno se llevara los recuerdos que quemaban su interior...

4 comentarios:

Sonámbula dijo...

Fiu!!! Carnicero, veo que te has librado de las huestes enemigas que estan haciendo daño en tus tierras por medio de una encarnizada batalla. Haces bien en quemar los restos para no dejar demasiada huella de la lucha encarnizada ;)

DarthIA dijo...

Muy buen relato, Orsus. Siempre resulta interesante conocer las victorias del Carnicero, y si es contra esos malditos morrowanos mejor que mejor ;P

No dejes que los herejes invadan tu amada patria.

Nietzche dijo...

Ciertamente hay de las dos cosas...
Exorcisar demonios internos a base de hachazos como los que recibo... Y narrar una pequeña escaramuza de los reinos de hierro confiriendole al carnicero cierta empatia con el narrador...

Sea como sea... Me hace muy feliz que os haya gustado...

El Vichen dijo...

bueno...pero que todo esto ha pasado porque Goreshade lo ha permitido eh!.... asi que en mis oscuras noches sobre la costa negra, tocaré solos de guitarra mientras Skarre mira a la luna angustiada por los estribillos pegadizos de Trikornium

;)